Lagos y estanques de todo el país han sufrido el vertido de efluentes y aguas residuales sin tratar, consecuencia tanto de las zonas residenciales como de las actividades industriales. Esta negligencia ha causado graves daños a nuestros cuerpos de agua dulce, contaminando el agua y diezmando la vida acuática. Los tratamientos químicos convencionales, aunque a veces eficaces, suelen tener efectos secundarios no deseados y no ofrecen soluciones a largo plazo.
Según las Naciones Unidas, aproximadamente 400 zonas costeras y más de 100 lagos de agua dulce están plagados de floraciones de algas nocivas (FAN), lo que provoca una degradación ambiental generalizada, pérdida de biodiversidad y supone riesgos para la salud humana. Además, un informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente revela que más del 60 % de los lagos europeos se enfrentan a amenazas derivadas de las presiones urbanísticas.
Las iniciativas de remediación son cruciales para proteger y restaurar diversos ecosistemas, garantizando la supervivencia de diversas especies vegetales y animales, así como de microorganismos. Esto fomenta el equilibrio ecológico general y preserva hábitats críticos.
La remediación garantiza el acceso a recursos hídricos limpios y seguros, lo que beneficia tanto a las comunidades humanas como a la vida silvestre. Protege las fuentes de agua potable y mitiga el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua.
Los lagos y estanques rejuvenecidos ofrecen oportunidades para disfrutar de mejores actividades recreativas, como natación, navegación y pesca. Esto fomenta la recreación al aire libre, impulsa el turismo y estimula las economías locales.
Al revitalizar los cuerpos de agua, contribuimos activamente a la conservación de los recursos naturales, asegurando su uso sostenible para las generaciones futuras.
Los lagos y estanques saludables desempeñan un papel fundamental en la regulación climática al absorber y distribuir la energía solar. Esto ayuda a estabilizar las temperaturas globales y los patrones climáticos, contribuyendo así a la resiliencia climática.
Considerando estos factores críticos, es evidente que la remediación de lagos y estanques es esencial para preservar y restaurar estos recursos vitales de agua dulce.
Deposición excesiva de materia orgánica, lodos y limos, malos olores y desequilibrios de nutrientes que provocan eutrofización.
Deposición excesiva de materia orgánica, lodos y sedimentos, mal olor, desequilibrios de nutrientes que conducen a la eutrofización, zonas muertas debido a la falta de circulación y muertes de peces causadas por niveles elevados de amoníaco.
Brindamos soluciones personalizadas para problemas como derrames de petróleo, remediación de nallah (canales de drenaje) y gestión de lagunas.