
16 de julio de 2024
Agricultura
Microbios: ¡los pequeños químicos de la naturaleza!
En el mundo de la química, los químicos sintéticos, especialmente los químicos orgánicos, participan constantemente en la síntesis de diversas moléculas para una amplia gama de aplicaciones, desde productos farmacéuticos hasta polímeros.
Estos esfuerzos suelen implicar reacciones complejas que requieren inteligencia, equipo especializado y catalizadores costosos. Sin embargo, entre nuestros esfuerzos humanos, existe un grupo de seres increíblemente inteligentes: los microbios.
Los microbios, esos diminutos organismos siempre presentes en nuestro entorno, poseen una asombrosa capacidad para servir como fábricas químicas en miniatura.
Producen sin esfuerzo una variedad diversa de compuestos químicos naturales, desde estructuras simples hasta complejas, conocidas como bioquímicos, enzimas y metabolitos.
Estos compuestos juegan un papel vital en nuestras vidas y en el ecosistema.
Consideremos la vitamina B12, la más compleja químicamente de todas, que solo las bacterias pueden sintetizar. A pesar de décadas de intentos de los químicos farmacéuticos por sintetizarla químicamente, el éxito fue difícil de alcanzar.
La síntesis química de la vitamina B12 requiere más de 60 pasos, con rendimientos inferiores al 1 %. Sin embargo, la producción industrial se logra mediante la fermentación de microorganismos seleccionados, lo que produce cantidades significativamente mayores.
De manera similar, la coenzima Q10, o CoQ, una molécula comercialmente significativa en las industrias nutracéutica y farmacéutica, se sintetiza exclusivamente a través de la fermentación microbiana debido a la impracticabilidad de la síntesis química a escala comercial.
El descubrimiento de la penicilina por Alexander Fleming a partir del hongo Penicillium marcó un hito significativo en la historia de la medicina, salvando innumerables vidas de infecciones bacterianas mortales.
Aprovechando estas fábricas de células en miniatura, se han establecido instalaciones de fermentación industrial más grandes para extraer dichos productos bioquímicos para diversas aplicaciones.
En la búsqueda del descubrimiento de nuevos fármacos, los químicos sintéticos a menudo buscan inspiración en la vasta biblioteca de moléculas biológicas de la naturaleza.
Los microbios, con sus diversos metabolitos, se encuentran entre las fuentes más favorecidas.
Estos pequeños químicos tienen capacidades notables, desde transformar nutrientes simples en sustancias bioquímicas complejas hasta remediar contaminantes ambientales.
En la naturaleza, los microbios beneficiosos (excluyendo los patógenos) coexisten con todas las entidades vivientes y contribuyen al equilibrio ecológico a través de sus metabolitos.
Estos compuestos bioquímicos ayudan al crecimiento de las plantas, mejoran la salud de los organismos (incluidos los humanos), fermentan los alimentos, sirven como medicamentos y contribuyen a los esfuerzos de limpieza ambiental.
Reconociendo el potencial de estos microbios beneficiosos, los científicos los han aprovechado para mejorar la humanidad y el medio ambiente.
La próxima generación de científicos pretende diseñar aún más estos microbios inteligentes para producir nuevos compuestos bioquímicos que antes eran inalcanzables.
Este esfuerzo promete abordar los desafíos medioambientales y salvar innumerables vidas en el proceso.
“De hecho, los microbios son como los químicos más brillantes del mundo, más inteligentes que los químicos, capaces de realizar maravillas que superan la capacidad humana”.
Blogs






